¿Y si la meta siempre ha sido vivir un día a la vez?

CONECTÁNDONOS

Por Adriah Brito (*)

Creo que vivir un día a la vez es todo lo contrario a lo que nos han dado a entender en cuestión de nuestros deberes. Vivir un día a la vez es hacer todo hoy porque estás 24 horas fueron las que hoy se nos dieron y la realidad es que no sabemos si mañana se volverá a actualizar nuestro reloj.

Para mi vivir un día a la vez es recordar una de mis frases favoritas y que me ha hecho evolucionar cada vez que me lo he propuesto y es… “has lo mejor que puedas hoy y olvídate del resto”. 

Desde pequeños se nos enseña a pensar en metas grandes: qué queremos ser de adultos, qué carrera elegir, cuándo comprar una casa, cómo alcanzar el éxito, la pareja ideal, la jubilación soñada. Y aunque soñar en grande tiene su belleza, también nos coloca bajo una presión constante: la cual nos lleva a creer que la “Vida real” está siempre en el futuro.

Pero… ¿qué pasaría si la meta más importante siempre hubiese estado aquí, frente a nosotros, al alcance de cada respiración? ¿Y si la verdadera conquista fuese aprender a vivir un día a la vez?

Vivir un día a la vez no significa carecer de ambiciones ni dejar de planear, en realidad es todo lo contrario a ello. Significa reconocer que la vida se despliega únicamente en el presente, y que el futuro no es más que una suma de presentes bien vividos. Es cambiar la pregunta de “¿qué voy a lograr mañana?” por “¿cómo puedo estar más vivo hoy?”.

Ese enfoque nos invita a soltar la obsesión por el control y a reconciliarnos con la incertidumbre. Cuando dejamos de correr hacia un mañana idealizado, descubrimos que la belleza de la vida está en lo cotidiano: en la risa compartida, en la caminata sin prisa, en el café que disfrutamos sin mirar el reloj.

Quizá la meta nunca fue llegar a un lugar en específico, sino aprender a habitarnos plenamente. Y al hacerlo, paradójicamente, nos acercamos más a aquello que siempre hemos deseado: una vida con sentido.

Vivir un día a la vez es un arte, y como todo arte, requiere práctica. Se trata de elegir conscientemente estar aquí, ahora. Porque tal vez —solo tal vez— la verdadera meta siempre ha estado en aprender a saborear el instante.

@adriahbrito

www.adriahbrito.com

adriahbrito.smnyl@gmail.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *